domingo, 11 de noviembre de 2007

Sergio Ramos


Sus botas 100 euros, su camiseta 60 euros, Sergio Ramos… no tiene precio. Y es que no hay dinero suficiente en el mercado, como para pagar el trabajo que el sevillano hace en el Real Madrid. No sólo defiende, gran labor la que realiza teniendo en cuenta lo que hace Cannavaro, sino que también marca goles. La entrega, la lucha y el esfuerzo que imprime en cada uno de sus partidos, ya sea con el Madrid o con la selección, hacen que se convierta en uno de los mejores defensas de España.
Es un jugador muy querido por unos y muy odiado por otros, y sino que le pregunten a los aficionados sevillistas. A día de hoy, todavía no entiendo el porque de tanto rencor. Se fue del Sevilla porque le vendieron, porque jugar a fútbol es su trabajo y porque cada uno mira por sus intereses. La frase “Nadie es imprescindible” de Del Nido bien se la podrían aplicar algunos, pero lo que pasa es que la herida aún escuece. Nunca llegaron a pensar que aquel pequeño jugador de la cantera podría tener tanta proyección en el futuro, pero esto es lo que tiene es el mundo del fútbol, que al igual que la vida, también da muchas vueltas.
Esta semana es noticia, ya que según algunas publicaciones el Milán estaría dispuesto a pagar por hacerse con sus servicios a final de temporada.
Este fichaje no es cuestión de dinero, sino de nombres. Me explico. Igual me equivoco, pero el Madrid no le vendería ni por todo el oro del mundo. Otro gallo cantaría si en esta operación entra el nombre de Kaká, la eterna promesa electoral del señor Calderón.
Si esto sucediera, a Ramos le envían por SEUR como paquete urgente.

1 comentario:

Pandora dijo...

Madre mia, me he enganchado a tu blog y ahora más. Has tocado mi vena sensible, Sergio Ramos. Mi jugador preferido, aquel al que defiendo todo el día, el chico de oro del Real Madrid, junto a Casillas claro. Desde luego su labor es la mejor, eso está claro. Yo tampoco entiendo tanto odio por parte del Sevilla, pero bueno que se le va a hacer. Espero que a Calderón no se le ocurra hacer un cambio de esos de los suyos, más que nada porque le mato con mis propias manos... jeje (es broma, no vaya a ser que aparezca muerto y me echen la culpa). Pero sería el error más grande del mundo y, encima, no necesitamos a kaká para nada... que se vaya a freir esparragos por ahí!!!

Besosssssss