¿Cómo se puede perder un mundial casi seguro?. Esta pregunta seguramente habrá rondado la cabeza de Hamilton durante toda la tarde de hoy. Y es que, aunque parezca mentira, el piloto inglés ha dejado escapar un titulo que tenía en el bolsillo. Sus errores de principiante, le han costado muy caro y ha dejado en bandeja el título a Raikkonen.
Todas las quinielas, en las que me incluyo yo, apostaban por Hamilton o por Alonso, pero nadie daba un duro por el finlandés. El “Ice man” no ha dejado escapar su oportunidad y se ha agenciado un título que parecía tener dueño desde hacía varios meses.
Si nos ponemos a mirar desde el punto de vista de Mclaren, para ellos este año ha tenido que ser una auténtica vergüenza. Primero fue el escándalo del espionaje, y ahora la pérdida del título de pilotos. Sinceramente no me dan ninguna pena, es más, creo que por una vez se ha hecho justicia. Por primera vez, la cara de la moneda ha dado un giro inesperado y se ha convertido en una cruz que ha abofeteado duramente a Ron Dennis y a todo su séquito.
Tenían todas las de ganar contando en sus filas con un bicampeón del mundo, pero decidieron apostar por el niño mimado del jefe, que como buen principiante pagó caras sus novatadas. Con estas palabras no quiero quitarle méritos a Hamilton, porque me parece que todo lo que ha conseguido en su primer año en la F1 es impresionante, pero los hubiera valorado más, si muchos de estos méritos no se hubiesen conseguido por ayudas “extras” de la FIA y sus comisarios.
Espero que el año que viene Alonso pueda competir por el título en igualdad de condiciones. Esa igualdad que tanto se ha encargado de proclamar a los cuatro vientos Ron Dennis, pero que no se ha viso reflejada por ningún sitio, o al menos yo no la he visto.
Todas las quinielas, en las que me incluyo yo, apostaban por Hamilton o por Alonso, pero nadie daba un duro por el finlandés. El “Ice man” no ha dejado escapar su oportunidad y se ha agenciado un título que parecía tener dueño desde hacía varios meses.
Si nos ponemos a mirar desde el punto de vista de Mclaren, para ellos este año ha tenido que ser una auténtica vergüenza. Primero fue el escándalo del espionaje, y ahora la pérdida del título de pilotos. Sinceramente no me dan ninguna pena, es más, creo que por una vez se ha hecho justicia. Por primera vez, la cara de la moneda ha dado un giro inesperado y se ha convertido en una cruz que ha abofeteado duramente a Ron Dennis y a todo su séquito.
Tenían todas las de ganar contando en sus filas con un bicampeón del mundo, pero decidieron apostar por el niño mimado del jefe, que como buen principiante pagó caras sus novatadas. Con estas palabras no quiero quitarle méritos a Hamilton, porque me parece que todo lo que ha conseguido en su primer año en la F1 es impresionante, pero los hubiera valorado más, si muchos de estos méritos no se hubiesen conseguido por ayudas “extras” de la FIA y sus comisarios.
Espero que el año que viene Alonso pueda competir por el título en igualdad de condiciones. Esa igualdad que tanto se ha encargado de proclamar a los cuatro vientos Ron Dennis, pero que no se ha viso reflejada por ningún sitio, o al menos yo no la he visto.
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